A veces noto que me sobra el cuerpo, y otras que me falta por todas las cosas que querría que pasaran por él. Es así como cuando corres y te falta el aire, cuando haces todo lo posible para que te entre todo de golpe y recuperarte de una vez. Es así, puede que sea una mezcla entre ambición, poca paciencia y dolor. Sí, duele un poco la verdad, más la cabeza que otra cosa, pero es que ella se lleva la peor parte. Si las cabezas tuviesen alas la mia habria emprendido vuelo hace bastante tiempo y mi cuerpo se habria quedado en cualquier parte porque sin ella no es nada. Bastantes cabezas voladoras se habrian quedado agustito en sus respectivos cuerpos, cobijadas por eso que ahora está tan de moda ¿cómo se decía? Ah si, puras apariencias repletas de inseguridades tapadas por ropa de Zara, Bershka o que se yo. El caso es que mi cabeza quiere a las nubes de casa y yo por desgracia no se aun como llegar a ellas, y cuando digo aun digo que mañana será otro día. Uno más o uno menos para los pesimistas. Para mi, en cambio, es otro billete de tren, otro 0 esperando a que lo convierta en matricula de honor, de aire y de mucha vida.
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