Te echo de menos querida; dónde narices has metido tus sueños, tus propósitos, tus virtudes ¿dónde?Pues que pena oye. Tú, que eras como el acero, ahora te has derretido y no hay por donde cogerte, no se rescatarte, perdón. Aunque la que debería pedir perdón eres tú, por dejar de lado eso que tenías, o que sigues teniendo pero que ya no sacas a pasear. Que guardado te lo tienes chica, sabía que era valioso, pero no tanto como para esconderlo y no volverlo a utilizar.
Dime, ¿volverás? yo quiero que vuelvas, que vuelvas entera, como antes, como cuando sonreias. ¿Sabes lo que es sonreir verdad? Bueno, a lo mejor se te ha olvidado. Tranquila, yo te enseño, yo te doy un 0 y vuelves a empezar, pero con una condición; apaga el despertador y no pienses, que esta vez no te hará falta, solo apágalo y sal ahi, que la función debe continuar.
Pero sobretodo, y esta vez no hace falta que te ayude, brilla, que lo haces muy bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario